Jurisprudencia: Delito de atentado contra la autoridad y circunstancias concurrentes.

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marzo 11, 2013 por rubenherrerogimenez

A continuación presentamos una Sentencia [1]interesante por cuanto se tratan los siguientes aspectos:

– se entra a valorar si es aplicable (en el caso enjuiciado) el tipo de lesiones del art. 147 o, por el contrario, se debe aplicar el tipo agravado del artículo 148 del CP.

Asimismo, se entra a evaluar,

– si a tenor de las circunstancias procede, la aplicación de la eximente incompleta del cumplimiento de un deber (art. 21.1º y 20.7º C.P.) o, por el contrario, esta es incompatible por existencia de un exceso injustificado en el uso de la fuerza en el proceder del funcionario policial.

– Se valora, por último, si el comportamiento del sujeto debe subsumirse en el delito del art. 550 o del art. 551.1 C.P o, en caso contrario, debe acudirse a lo establecido en el art. 634 del C.P

Los hechos probados que precede a este análisis son los siguientes:

<<Sobre las 1,50 horas del día 27 de enero de 2008 se produjo una discusión entre Fabio y sus acompañantes y los agentes de policía local de xxx nº NUM000 y NUM001, motivada por el incorrecto estacionamiento del vehículo de Fabio en la calle xxxx. Los agentes no permitían al Sr. Fabio llevarse el vehículo puesto que percibieron en el mismo síntomas de encontrarse bajo los efectos de las bebidas alcohólicas, por lo que iniciaron los trámites de realización de la prueba de detección alcohólica.

Dado que el aparato no daba un resultado adecuado, se solicitó la presencia en el lugar de otra patrulla, para que trajera un nuevo alcoholímetro, personándose los agentes NUM002 y NUM003. Cuando ya se habían realizado las pruebas, sin resultado adecuado en ningún caso, los agentes insistieron en que la grúa retirara el vehículo, a lo que el Sr. Fabio se negó reiteradamente. Se produjo en ese momento una situación de agresividad en la que Fabio insultó reiteradamente a los agentes, que le estaban explicando la situación administrativa y la sanción que le iban a imponer. En esa situación de insultos reiterados (“os voy a matar, maricones, hijos de puta”, entre otros) y de agresividad gestual por parte del Sr. Fabio, que llegó a empujar a los agentes, el agente nº NUM000, Leonardo, golpeó con su defensa al Sr. Fabio en la cabeza, cayendo éste al suelo. Una vez allí, y mientras el agente NUM003 le sujetaba, el agente nº NUM000 siguió golpeando al Sr. Fabio en la zona superior de su cuerpo. Durante ese incidente los agentes nº NUM002 y NUM001 estaban en el lugar, intentando evitar que los amigos del Sr. Fabio intervinieran en la discusión o interfirieran en la detención de su amigo. En un momento dado, el agente nº NUM002 se agachó para colaborar con sus compañeros y conseguir colocar las esposas al Sr. Fabio y estando en esta posición se aproximó a él Íñigo y le separó sujetándole fuertemente de los hombros. A consecuencia de estos hechos Fabio sufrió traumatismo cráneo-encefálico con herida inciso contusa en región parietal y región frontal, traumatismo facial con fractura conminuta de pared lateral y anterior en seno maxilar derecho, fractura conminuta de pared lateral derecha de órbita sin desplazamiento, fractura hundimiento de arco zigomático derecho, precisando de un tratamiento médico consistente en sutura con grapas, cura e inmovilización de hombro con sling e intervención para la reducción de la fractura por vía de Guilles. El Sr. Fabio se restableció en su integridad en un período de 48 días impeditivos, de los cuales 4 fueron de hospitalización, residuando una cicatriz de 3 cm. en el cuero cabelludo, región fronto- lateral derecha, cicatriz postsutúrica de 6 cm. en región parietal con área de alopecia de 6×0,5, y cicatriz hipercrómica de 1 cm. en borde cubital. El agente de la Policía Local de xxx nº NUM001, Hilario, sufrió contusión erosiva en rodilla derecha y tendinitis, requiriendo una única asistencia facultativa y restableciéndose en un plazo de 15 días impeditivos. El agente de la Policía Local de xxx nº NUM003, Hernan, sufrió crisis de ansiedad, contusión en la columna cervical, lumbrar y en rodilla derecha precisando de una asistencia facultativa y tratamiento psiquiátrico y restableciéndose en un plazo de 39 días.

El agente de la policía local de xxx nº NUM000, Leonardo, sufrió dorsalgia postraumática, erosión en región cutánea y tendinitis en región del 1º y 2º dedo de la mano derecha, precisando de un tratamiento rehabilitador y restableciéndose en un plazo de 42 días, de los cuales 21 fueron impeditivos. Las lesiones de los agentes son compatibles con su propia actuación en el incidente, sin quedar acreditado que fueran producidas por la acción directa de los demás acusados>>.

 

A los anteriores hechos, la Audiencia de instancia dictó el siguiente pronunciamiento:

<<…al acusado Leonardo (agente nº NUM000 de la Policía Municipal de xxx) como autor responsable del delito de lesiones del art. 148, sin la concurrencia de circunstancias modificativas de la responsabilidad criminal, a la pena de dos años y seis meses de prisión, con la accesoria de inhabilitación especial para el derecho de sufragio pasivo durante el tiempo de la condena, así como al abono de 1/6 parte de las costas procesales.

al acusado Hernan (agente nº NUM003 de la Policía Municipal de xxx) como autor responsable del delito de lesiones del art. 147, sin la concurrencia de circunstancias modificativas de la responsabilidad criminal, a la pena de seis meses de prisión, con la accesoria de inhabilitación especial para el derecho de sufragio pasivo durante el tiempo de la condena, así como al abono de 1/6 parte de las costas procesales>>.

Asimismo, la Audiencia acuerda que dichos acusados indemnicen <<…conjunta y solidariamente a Fabio en la cantidad de 2960 euros por las lesiones sufridas y en 500 euros por las secuelas, cantidades que devengarán el interés legal previsto en el art. 576 L.EC.

<<…al acusado Fabio como autor de una falta contra el orden público del art. 634 a la pena de veinte días-multa a razón de 10 euros cada cuota-multa, con la responsabilidad personal subsidiaria por impago prevista en el art. 53 C.P . Deberá abonar las costas correspondientes a un juicio de faltas.

Se absuelve a este acusado de los delitos de atentado de los que venía siendo acusado con declaración de oficio de las costas correspondientes>>.

 

La Audiencia absuelve:

<<… a Íñigo de los delitos de atentado de los que venía siendo acusado, con declaración de oficio de 1/6 parte de las costas procesales.

<<…a Félix (agente nº NUM002) del delito de lesiones del que venía siendo acusado, con declaración de oficio de 1/6 parte de las costas procesales.

<<… a Hilario (agente nº NUM001) de la falta de maltrato de obra de la que venía siendo acusado, con declaración de oficio de 1/6 parte de las costas procesales>>.

Al pronunciamiento dictado por la Audiencia Provincial, la representación del acusado Leonardo, basa el recurso interpuesto a dicha resolución en los siguientes motivos de acusación,

Primero.- <<…vulneración del derecho a la presunción de inocencia consagrado en el art. 24.2 de la C.E ., al haberse condenado…como autor responsable de un delito de lesiones, previsto en el art. 148 C. Penal>>;

Segundo.- <<…haberse aplicado de manera indebida el art. 148 del C. Penal>>;

Tercero.- <<…no apreciarse la concurrencia de la eximente incompleta del ejercicio de un deber, prevista en el art. 21.1º en relación con el art. 20.7º del C. Penal>>;

Cuarto.- <<…el D. Fabio ha sido condenado por una falta contra el orden público del art. 634 del C. Penal, el cual ha sido aplicado de manera indebida ya que, conforme a los hechos probados, debió ser condenado por un delito de resistencia a los agentes de la autoridad previsto en el art. 556 del C. Penal>>.

Entramos a exponer las consideraciones realizadas por la Sala respecto a los motivos Segundo, Tercero y Cuarto alegados por la representación del acusado Leonardo:

Respecto al Motivo Segundo (F.J QUINTO):

<<1. El recurrente entiende que, partiendo del relato de hechos probados, el precepto que debió aplicarse fue el art. 147 y no el 148.1º C.P., ya que para ello hubiera hecho falta que concurrieran circunstancias objetivas y subjetivas que de manera inequívoca demostraran la intención del autor de convertir el instrumento utilizado en algo realmente peligroso. Sería, además, preciso que el empleo de tal instrumento hubiera sido buscado de propósito por el agente al objeto de generar un mayor riesgo en la integridad física del sujeto pasivo.

En el caso concernido solo se produjo un exceso en la utilización de la defensa o porra. Tampoco conviene perder de vista el carácter potestativo de la cualificación, expresada en el precepto con el término “podrán”, como facultad opcional de los Tribunales.

2. En el caso de autos no cabe duda que el empleo de este medio por parte del agente aumentaba sobremanera su capacidad lesiva y de eso era consciente su autor, pero independientemente de ello, es que más que un exceso en el uso lo que se produjo es un uso indebido, innecesario y por ende desproporcionado del empleo de la “defensa”. Los agentes eran cuatro y la persona a detener una sola, el aumento de la capacidad ofensiva o reactiva con el empleo de la defensa, ha de ser excepcional y en este caso no se revelaba ni mucho menos como necesaria, pero, a ello se añade que el agente la empleó con contundencia inusitada en la cabeza, como lo demuestran las consecuencias lesivas de los golpes recibidos, cuando es la última zona del cuerpo, a la que deben agredir los agentes para reducir a una persona.

Así pues, atendiendo al empleo de una “defensa” en caso innecesario y al uso contundente que de ella se hizo, en un zona muy vulnerable del cuerpo, el resultado causado y el riesgo de que hubiera podido ser mayor, han justificado el ejercicio del arbitrio por parte del Tribunal de origen, aplicando la cualificación.

El motivo no puede prosperar>>.

Respecto al Motivo Tercero (F.J SEXTO):

<<1. Conforme al relato probatorio en el día de autos se produjo un comportamiento agresivo por parte del Sr. Fabio frente a los agentes de la policía local, que se tradujo en insultos, gestos agresivos y empujones.

Ante tal actitud los agentes reaccionan legítimamente, tratando de reducir al sujeto, utilizando la defensa reglamentaria para llevar a cabo su función, si bien, como la sentencia da por probado, se produjo un exceso en la utilización de la defensa.

Por último, es un hecho constatado que su intervención se produjo como consecuencia obligada del comportamiento del infractor, esto es, no fue a iniciativa del agente, sino que la situación conflictiva la creó el ciudadano que se resistía a cumplir con un mandato legítimo de la fuerza policial, negándose reiteradamente a identificarse y a permitir la retirada del vehículo.

2. Los argumentos del recurrente no son acogibles, precisamente por las razones que anticipamos al resolver el precedente motivo.

A pesar de la actitud del sujeto, lo que justificaría proceder a su detención, como oportunamente le fue informado por los agentes, no por ello resultaba necesario, en una consideración ex ante, el empleo de la “defensa” en los términos contundentes y violentos en que fue usada, pues cuatro policías locales no debieron haber tenido inconveniente en reducir y esposar al lesionado desobediente, por lo que no se trató de un exceso.

El exceso podría producirse si se partiera de la necesidad del uso de la violencia, pero la agresividad que mostró el recurrente, haciendo un uso innecesario de la “porra”, con la que golpeó violentamente al Sr. Fabio en la cabeza, haciéndole caer al suelo aturdido, en donde siguió golpeándole, no era ni mucho menos imprescindible para el cumplimiento de su función.

No se trata de un exceso en el procedimiento empleado para la detención, sino que es el procedimiento mismo (empleo de violencia innecesaria) el que resulta inadecuado e improcedente, esto es, el cumplimiento de su deber concreto, en cuyo ámbito se está desarrollando su actividad no hacía preciso el uso de la violencia (necesidad en abstracto), lo que determina que el comportamiento quede fuera de la ley, sin posibilidad de ampararse en la eximente incompleta de cumplimiento de un deber ( art. 20.7, en relación al 20.1º C.P .).

El motivo ha de rechazarse>>.

 

Respecto al Motivo Cuarto (F.J SÉPTIMO):

<<1. El censurante destaca los aspectos del factum que apoyan su pretensión, en particular, el pasaje que reza así: “Se produjo en ese momento una situación de agresividad en la que Fabio insultó reiteradamente a los agentes que le estaban explicando la situación administrativa y la sanción que se le iba a imponer. En esa situación de insultos reiterados (“os voy a matar, maricones, hijos de puta”, entre otros) y de agresividad gestual por parte del Sr. Fabio, que llegó a empujar a los agentes ….”, todo ello después de intentar por dos veces practicar la prueba de alcoholemia.

El recurrente invoca y desarrolla en el motivo, en refuerzo de su tesis, la sentencia de esta Sala de 9 de octubre de 2007.

En ella se explica que los elementos normativos a ponderar se refieren, por una parte a la actividad o pasividad de la conducta del sujeto activo, y por otra, a la mayor o menor gravedad de la oposición física de sujeto al mandato emanado de la autoridad y sus agentes en el ejercicio legítimo de sus funciones, debiendo subrayarse que hoy en día el bien jurídico protegido, más que el tradicional principio de autoridad, lo constituye la garantía del buen funcionamiento de los servicios y funciones públicas.

Por otro lado también se afirma que se ha producido una ampliación del tipo de la resistencia del art. 556 C.P., que es compatible con actitudes activas del acusado; pero ello solo cuando éstas sean respuesta a un comportamiento del agente o funcionario, como por ejemplo cuando la policía trata de detener a un sujeto y éste se opone dando manotazos y patadas contra aquél, pero no en los casos en que sin tal actividad previa del funcionario, es el particular el que toma la iniciativa agrediendo.

2. A la vista de la doctrina jurisprudencial oportunamente invocada resultaría que los tipos penales citados en una relación gradatoria de mayor a menor gravedad serían los siguientes:

a) Art. 550: resistencia activa grave.

b) art. 556: resistencia pasiva grave y resistencia activa no grave o simple.

c) art. 634: resistencia pasiva leve.

Proyectando tales referencias al caso que nos ocupa, el relato probatorio excluiría claramente el delito de atentado, por el que era acusado por el Mº Fiscal y los dos agentes policiales en funciones de acusación.

Los empujones, aunque se califiquen de resistencia activa es claro que carecen de gravedad, y en cualquier caso no fue consecuencia de la iniciativa del ciudadano particular, sino de la orden que emitieron los agentes, a cuyo cumplimiento aquél se resistía.

Todavía quedaría en la duda la determinación de la línea divisoria entre el delito del art. 556 resistencia pasiva grave o activa simple de la resistencia y desobediencia leve. Sobre este particular una jurisprudencia tradicional de este Tribunal viene apuntando los siguientes criterios, que pretenden establecer tal línea divisoria, tenue y sutil, señalando como los que deben determinar la calificación del delito, entre otros:

a) La reiterada y manifiesta oposición al cumplimiento de la orden legítima, emanada de la autoridad y los agentes.

b) Grave actitud de rebeldía.

c) Persistencia en la negativa, esto es, en el cumplimiento voluntario del mandato.

d) La contumaz y recalcitrante negativa a cumplir con la orden.

3. Trasladando los criterios expuestos y partiendo del relato probatorio, complementado y desarrollado en la fundamentación jurídica, se comprueba que la negativa del acusado fue rotunda y contumaz. Los agentes le explicaron una y otra vez las consecuencias de su actitud desobediente. Se ordenó la búsqueda de otro alcoholímetro, y en todo momento persistía y reiteraba su absoluta e inmodificable voluntad de incumplir la orden, pero además lo hizo en tono violento, insultando, amenazando y dando empujones a los agentes.

Cuando la cerrazón absoluta del Sr. Fabio no daba ninguna opción a los agentes, que no fuera dejar incumplida una orden, que la ley imponía a los agentes, proceden a su detención. La tozudez y resistencia a ultranza al cumplimiento de la orden atacaba al funcionamiento normal de los servicios y funciones públicas.

En efecto, los agentes no pueden permitir que un sujeto que no se identifica y que impide que se lleven su vehículo, incorrectamente aparcado, con el riesgo de usarlo en las condiciones psicofísicas inadecuadas detectadas por aquéllos prevalezca en su actitud, por lo que la única solución legal era proceder a su detención y cumplir por vía forzosa con las obligaciones legales correspondientes.

Ninguna de las partes procesales, incluido el Fiscal, ni tampoco la Audiencia Provincial han puesto en entredicho la procedencia de la detención del Sr. Fabio, y cuando ante una actitud incumplidora de un sujeto se presenta como única alternativa la detención, es que la oposición al cumplimiento de la orden ha sido tenaz y persistente y por ende grave, lo que determina la aplicación del art. 556 C. Penal.

La Audiencia Provincial, ante la acusación del Fiscal y de las dos acusaciones como atentado, al no estimar subsumibles los hechos en el art. 550 C.P., no se planteó, cuando debió haberlo hecho a la hora de degradar la relevancia de la conducta, la aplicación del art. 556 C.P., que en nada afecta al principio acusatorio, ya que eran en esencia los mismos hechos los que se contemplan en uno y otro precepto, con la única y fundamental diferencia de la modalidad de resistencia (en el art. 556, pasiva, y también en el mismo precepto la activa no grave o simple), por lo que la defensa del Sr. Fabio pudo defenderse adecuadamente de los hechos, susceptibles de diversas calificaciones derivadas del distinto nivel de gravedad (arts. 550, 556 y 634 C.P .).

El motivo debe estimarse>>.

Por todo ello, la Sala declara haber lugar al recurso de casación con estimación del motivo cuarto interpuesto por la representación del acusado Leonardo…y casa y anula la sentencia dictada por la Audiencia Provincial de Vizcaya…en causa seguida contra los mismos y otros por delito de lesiones.

En virtud de lo expuesto, se condena como autor responsable de un delito de resistencia simple a los agentes de la autoridad, a Fabio, a la pena de 6 meses de prisión, con la accesoria de inhabilitación especial para el derecho de sufragio pasivo durante el tiempo de la condena, imponiéndole las costas correspondientes de la instancia, manteniendo los pronunciamientos de la sentencia recurrida.

 

 

 


[1] STS 119/2013. Sección: 1. Nº de Resolución: 27/2013. Ponente: José Ramón Soriano Soriano

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